Indice de reportajes'2008

  • Reportajes publicados íntegramente en el Boletín AME:
PRIMER PREMIO - "Tras las tormentas cantábricas", Imanol Zuaznabar
SEGUNDO PREMIO - "Diablos de polvo", Alberto Lunas e Iván Torresano
TERCER PREMIO- "Un poco de estabilidad en tiempos de crisis", Jordi Martín García
  • Reportajes con foto seleccionada para el artículo-resumen del Concurso (por orden de puntuación):
- "Niebla sobre los antiguos glaciares de Àneu", Conxi Ciurana 
- "Luz natural", Xabier Gezuraga 
- "Agua", Riberamet 
- "Nubes "herradura" (Horse shoe) irisadas", Ramón Baylina
- "El sueño de una tormenta de verano", Sergi Corral
- "Bardenas Reales, el crepúsculo de las tormentas", Iñaki Felipe
- "Gredos y su cambiante septiembre", Marisol Pazos
- "La puerta de los sueños", Aseret
- "MeteoLanzarote'2008", Gustavo Medina
- "Evolución Pileus", Alaia
- "Se hace de noche", Olga Rodríguez Hendley
- "El muro invisible", Javier Ceberio


  • Resto de reportajes presentados (por orden alfabético):
- "Contrastes alicantinos", Samuel Biener
- "Contrastes en el Ibérico Norte", David Momblona
- "Cumulonimbus arcus en la bahía de Málaga", David Mancebo
- "En un lugar de clima mediterráneo continental...", Juan David Pérez Correas
- "Fuego en el cielo" , Angela Martínez Aguera
 - "Hija de la gota fría", Carlos Benetó
- "El corredor de las tormentas" , Jenny Martínez Parra 
- "Mar brava", Pere Font
- "Popurrí de meteoros", Pedro Sola Labari
- "Primavera-verano'08 en Zarautz", Antonio Domínguez
- "Resumen meteorológico de un magnífico año en Almería", Jose Miguel García García
- "2008, un año más de espíritu cazador", Jose Antonio Abellán
- "Volando entre cumulonimbos", Fernando Bullón (Reportaje fuera de Concurso)

Tras las tormentas cantábricas (PRIMER PREMIO - 2008)

Por Imanol Zuaznabar

Este 2008 nos ha deparado bastantes sorpresas por la zona costera cantábrica, especialmente con tormentas muy vistosas.
Quizás haya sido el mejor año desde que, allá por el 2005, empecé a realizar “kazas”

Foto 1, 2, 3 y 4

De entre todas las tormentas que tuvimos en este buen año que se acaba de despedir hubo una que, sin duda, es la que me ha dejado más marcado.
A ella corresponden estas cuatro primeras fotos de este reportaje, el “famoso” arcus del 23 de Mayo, sacadas desde la localidad bizkaina de Getxo.









Foto 5.-

Esta foto está tomada sólo una semana después de las anteriores, el 30 de Mayo, día en el que otro bonito arcus se dejó ver y fotografiar. Esta foto está sacada desde Barakaldo, en los márgenes del río Nervión.



Foto 6.-

Corresponde al 23 de julio, día en que un llamativo Shelf Cloud nos llegó procedente del Sur-Suroeste. Está sacada desde la zona getxotarra de Punta Galea.

Diablos de polvo (SEGUNDO PREMIO - 2008)

Por Alberto Lunas e Iván Jesús Torresano

Ontígola (Toledo), 2 de Agosto de 2008, tarde de verano, calor y sosiego en la llanura castellano manchega. Todo está sumido bajo los rayos del sol y nada parece interrumpir la monótona tarde de Agosto, cuando, de pronto, el aire se agita, el polvo se levanta y empieza a girar un embudo polvoriento de unas decenas de metros de altura. Acaba de aparecer, dispuesto a azotar de viento y polvo allá por donde pase, un diablo de polvo.

Foto 1: Empieza la invasión

Se trataba de un día muy propicio para la aparición de tolvaneras, también llamadas diablos de polvo. Son remolinos de aire ascendente que se forman gracias al calor en superficie y a la ausencia de viento, principalmente sobre terrenos llanos. Aunque apenas abarcan unos pocos metros sobre el terreno, son capaces de levantar arena y objetos pequeños y ligeros, aunque no es raro encontrarse con tolvaneras mucho más grandes. En la foto podemos ver una de las primeras tolvaneras de la tarde, que se formó junto al pueblo.



Foto 2: Cazados por un diablo

Ese día mi amigo Iván y yo nos dispusimos a tratar de “cazar” diablos de polvo. Uno de ellos, el de la foto, era grande y tenía un rápido desplazamiento sobre el terreno. Más que “cazarlo”, nos cazó él a nosotros, pues se nos echó prácticamente encima, sumiéndonos en un caos de viento y polvo, en el que la luz del sol se veía muy atenuada.




Foto 3: Cazada en toda regla.

Pero esta vez fuimos nosotros quienes “cazamos” a este otro diablo. Creció lejos y, en principio, se le veía pequeño y casi invisible. Parecía ser tímido, de forma que, como para evitar levantar mucho polvo y que le viésemos, optó por atravesar una zona con algunas casas y un parque. Pero al final no pudo evitar un amplio terreno de arena, donde nosotros estábamos esperándolo. Definitivamente, se había hecho visible... estaba vendido. Yo me quedé fuera filmándolo, pero mi compañero de cacería se adentró al mismo corazón del diablo… ¡¡¡Bingo!!!




Foto 4: Se pone furioso y se hace grande.

Irritado por haber sido cazado, el diablo de la foto anterior se hacía cada vez más grande. Toda su columna de furia contenida subía cada vez más arriba, girando más y más. Se preparaba la “batalla final”.



Foto 5: Lucha cuerpo a cuerpo

La diferencia de tamaño era considerable, un inmenso torbellino giratorio de viento y polvo junto a la pequeñez humana. La lucha parecía desigual, pero Iván no se achantó y, por segunda vez, fue directo al eje de la tolvanera a experimentar el vacío en el túnel de polvo y cómo giraba todo a su alrededor, para después volver a salir



Foto 6: Adiós, diablo, adiós.

Finalmente, tras unos 8 minutos de vida, el gran diablo desapareció tan de repente como había surgido. Todo (salvo Iván) quedó como si jamás hubiese existido. Pero no pasó mucho para que a lo lejos, por el horizonte, y alcanzando una considerable altura, otro diablo de polvo se dejase ver desafiándonos de nuevo…

Un poco de estabilidad en tiempos de crisis (TERCER PREMIO - 2008)

Por Jordi Martín García

Después de dos años, tratando en el primero de la violencia, fuerza y poder de las tormentas, y, en el segundo, de los efectos del viento y las maravillosas panorámicas que ofrecen las nubes modeladas por él, los siempre enigmáticos altocúmulos lenticulares, en este año observaremos los estratos a bajos niveles que, cuando tocan tierra, constituyen el mucho más relajante fenómeno de la niebla.
Desde mi posición, un día de trabajo con la presencia de este hidrometeoro puede ser un auténtico dolor de cabeza: retrasos, baja visibilidad, niebla engelante, …pero sé que una vez te elevas y cruzas esa delgada capa estratificada, ese tenue “velo natural”, el panorama cambiará un 100% y del estrés se pasa a una completa sensación de bienestar en que cada instante te ofrece la oportunidad de disfrutar de imágenes únicas: “ríos” de vapor de agua, “mares de nubes”, paisajes misteriosos, “cascadas” que no tienen nada que envidiar a los saltos de agua mas espectaculares…
Adjunto pues, a continuación, una serie de fotografías del fenómeno de la niebla desde las alturas para así aportar un poco de “estabilidad”, aunque sólo sea meteorológica, en estos tiempos que estamos pasando.
Y ya sabéis, el día que estéis sufriendo de un retraso en un aeropuerto, pensad que lo mejor está por llegar, después del despegue…

Foto 1.- Despegando de Granada hacia París



Foto 2.- "Olas” en Sevilla



Foto 3.- Después de un tiempo de sequía, los pantanos desprendiendo humedad es una buena sensación (Vic, Cataluña)



Foto 4.- Entrando en la niebla (Alpes Suizos)



Foto 5.- Las grandes ciudades tampoco se escapan (Lisboa)



Foto 6.- Milán y su refinería nos indican la altura de las nubes y de los Alpes.

ARTICULO-RESUMEN (2008)

Comenzamos el recorrido fotográfico de este resumen con la Foto 1, tomada en la comarca del Pallars Sobirà, en pleno Pirineo de Lleida, y más concretamente en los Llanos de Esterri d’Àneu. Conxi Ciurana, en “Niebla sobre los antiguos glaciares de Àneu” nos explica que “la mañana del 4 de enero, tras las nevadas de madrugada, la niebla se había apoderado de este lugar, situado a unos 950 msnm y que hace millones de años estuvo ocupado el glaciar más extenso de la vertiente sur de los Pirineos (…) tras haber quedado casi todo cubierto por los bancos de niebla, empezaron a abrirse claros e incluso el sol se atrevió a lucir, mostrando un fabuloso paisaje blanco ante nuestra mirada ávida de captar nuevas tomas. Un par de horas más tarde la niebla se había esfumado, quedando un paisaje limpio y fantásticamente blanco”.



Del Pirineo nos bajamos a la costa cantábrica, a la localidad de Lekeitio (Bizkaia), donde Xabier Gezuraga tomó la Foto 2, correspondiente al reportaje “Luz natural”: “siempre me han impresionado las tormentas y los rayos, la única luz natural que las hace visibles por la noche (…) La del 7 de agosto tuvo abundante aparato eléctrico. Con la que caía era casi imposible sacar fotografías, así que esperé a que terminara de pasar para, con las últimas gotas, bajar al rompeolas y cogerla cuando se adentraba en la mar, el espectáculo fue tremendo. Al tomar la foto cayeron dos rayos nube-tierra y el rayo nube-nube, que se ramificaba cubriendo prácticamente todo el cielo”.



El siguiente reportaje, "Agua", procede de la Ribera Alta de Navarra, y está dedicado por su autor, Antonio Carramiñana, “a la lluvia que aconteció en mayo tras tantos meses de sequía”. Una gota de agua revindica que “soy alguien más aparte de las formulaciones químicas que me asignan” y nos describe sus peripecias hasta llegar a la apacible situación que muestra en la Foto 3, rodeada de otras gotas que, como ella, han tenido que vivir situaciones parecidas hasta llegar hasta allí… “Correr, ¡correr!, el sol quiere salir nuevamente, y la verdad me encuentro bastante extasiada para otro viaje tan largo, quiero quedarme, ser yo, dar vida a aquellos que me dan vida… ¿no dicen que soy tan necesaria?”.



Volvemos al Pirineo, pero esta vez al oscense, a Cerler, donde Ramón Baylina captó una escurridiza "Nube herradura irisada" o “Horse cloud” de la que, según nos comenta en su reportaje, "se dice que da suerte a quién se la encuentra". También nos dice que "se trata de una nube difícil de ver, especialmente por el poco tiempo que dura" - la que fue objeto de su reportaje apenas duró dos minutos. Ramón no sólo tuvo la suerte de verla y fotografiarla, sino que, además la nube tenía la particularidad de presentar irisaciones y de proyectar su sombra sobre otras nubes contiguas, tal como se aprecia en la Foto 4.



La Foto 5, del reportaje "El sueño de una tormenta de verano", nos mantiene en el Norte y, más concretamente, en el extremo Nordeste, zona privilegiada para los amantes de las tormentas, como bien sabe su autor, Sergi Corral. Precisamente de convección es la foto, como reza su título “Convección a lo tropical”, y fue tomada el 2 de junio a las 12,09 h desde L’Escala (Girona). “Los cazatormentas peninsulares sabemos bien que a principios de Junio se lanza el pistoletazo de salida de la convección estival. El fotógrafo se pone en alerta con los primeros cúmulos humilis de la mañana, pero es a partir del mediodía cuando la fuerza de la naturaleza se pone en marcha, y los potentes cumulonimbus esperan a que el disparo de la cámara sepa plasmar en una fotografía toda su belleza y esplendor”.



Nos volvemos a Navarra, pero ahora a las "Bardenas Reales, el crepúsculo de las tormentas", donde el 28 de julio fue tomada la Foto 6 de este resumen, de nuevo con la convección como protagonista, pero esta vez en forma de una tormenta colosal, “la tormenta de mayores dimensiones que recuerdo haber visto en mi vida” según nos dice el autor del reportaje, Iñaki Felipe. “Pese a su distancia -se encontraba sobre los Pirineos, a unos 140 km en línea recta- se podían apreciar todas sus formas”.



Si nos vamos más al Sur y al Oeste, llegaremos a "Gredos y su cambiante septiembre". Ese fue el título que dio a su reportaje Marisol Pazos, al que corresponde la Foto 9 de este resumen, de título "Variaciones", tomada el día 9 a las 17,56 h. De la imponente nube que en la foto podemos ver, Marisol nos cuenta que “se movía con rapidez. A mi vista surgió desde detrás de un árbol, y se fue transformando rápidamente hasta tomar las formas de las fotografías, cambiando en pocos minutos de forma, luz y color, avanzando de forma envolvente y con gran rapidez en dirección al Circo de Gredos”.



Para llegar al punto desde donde fue tomada la Foto 8, nos tenemos que desplazar al Oeste y mucho más al Sur, hasta la Isla Canaria de La Palma. Su autora, Teresa Clarassó nos muestra, en su reportaje "La puerta de los sueños" ”, seis fotografías de otros tantos atardeceres desde el privilegiado mirador sobre el inmenso atlántico que constituyen las laderas del abrupto Oeste de “la isla bonita”. En la foto, de título “Otras dimensiones”, tomada en pleno atardecer del 28 de diciembre, se aprecia cómo las nubes cumuliformes inferiores proyectan su sombra desde abajo sobre la precipitación que se desprende de una capa horizontal de nubes estratificadas, “creando como pasillos que nos invitan a ir hacia lo ignoto”.



Foto 9. No salimos del Archipiélago Canario, pero nos tenemos que ir al otro extremo del mismo, a “la isla de los volcanes”, donde Gustavo Medina, en su reportaje "Meteo-Lanzarote’2008" nos muestra el imponente “Arcus lanzarottencis” “que se formó el 10 de Febrero en la lengua de mar entre las islas de Lanzarote y Fuerteventura (…) Las convergencias por brisas dieron lugar a la formación de este impresionante Cb Arcus que alcanzó mi localidad, Playa Blanca, a las 15 h, dejando registros de unos 90 mm en apenas 2 horas, y produciendo muchos problemas. Sin duda, un día que será difícil de olvidar para mí”.



De vuelta a la península, encontramos la Foto 10, la cuarta de la serie del meteoreportaje de Eva Ibáñez Cerced, "Evolución Pileus". “El Cumulonimbo se estaba formando, en la calurosa tarde del 24 de julio, al Este de Zaragoza (…) Las fotos fueron tomadas entre las 19:46 y las 19:55, hora en la que el pileus desapareció por completo, quedando sólo el Cb, que finalmente no dejó ni una gota en la capital maña, pero su belleza fue una auténtica delicia para quienes pudimos contemplarlo”.



De la mano de Olga Rodríguez Hendley nos vamos hasta Alicante, lugar desde donde tomó la Foto 11. "Se hace de noche" pero “vale la pena la espera”, pues “ya no solo es el color de las nubes, también son las formas que adoptan, lo que convierte tantos atardeceres del año en auténticos espectáculos, que hacen que todo el mundo, independientemente de su interés por la meteorología, mire hacia el cielo y el horizonte y se quede embobado contemplándolos”. La foto corresponde al atardecer del 17 de enero, “uno de los más bonitos que he tenido el placer de ver. Según se iba haciendo de noche más bonito era el color de las nubes, hasta llegar a un color a la vez infernal que precioso”.



Y terminamos este periplo fotográfico en la Sierra de Guadarrama, con la enigmática Foto 12, correspondiente al reportaje "El muro invisible" , de Javier Ceberio: “Como si existiese un muro en la cima de la montaña, las nubes bajas no fueron capaces de pasar a la otra ladera de la montaña. Las nubes provenían de la cara sur de la sierra y apenas lograban pasar a la vertiente Norte. Las fotos fueron tomadas en La Cuerda Larga, en la tarde del 8 de Noviembre del 2008. Ya por la mañana, las nubes parecían tratar de sobrepasar la sierra a través del Puerto de La Morcuera, que ofrece una altitud inferior al lugar en donde se tomaron las fotos. A medida que recorríamos las cimas en dirección a la Bola del Mundo, las nubes encontraban más dificultades y sólo en contadas ocasiones consiguieron ocultar el sol”.