Nubes "herradura" irisadas ("horse shoe")

Por Ramón Baylina

Nos encontrábamos esquiando en las pistas de Cerler, en el pirineo aragonés, en un día lluvioso y variable del mes de marzo. Las nubes eran convectivas cuando, de repente, apareció ante nuestros ojos esta nube extraordinaria. Empezamos a disparar fotos pues la nube cambiaba rápidamente hasta que desapareció tras escasos dos minutos. Además de poder captar una nube de este tipo tan difícil de ver, ésta se podía ver irisada con lo que aumentó, aun más si cabe, su espectacularidad.

A este tipo de nubes de vórtices en forma de herradura se las considera una de las nubes más raras y difíciles de fotografiar, ya que aparecen raramente y sus dimensiones espaciales y ciclos de vida son relativamente pequeños, quedando reducidas a minúsculas entidades nubosas en otras de mayor entidad.

Estas nubes se forman en una región de aire giratorio en forma de un canal donde un trozo de nube se encuentra atrapado desgajándose de otra nube madre de tipo convectivo. Su eje es más o menos horizontal pero se va curvando con el tiempo.

Los vórtices de herradura se elevan suavemente sobre la nube que los generó de forma armoniosa. Tal movimiento del aire parece suceder cuando una corriente ascendente, generada desde dentro, sale del tope de la nube suavemente, sin existir condiciones externas en la parte superior para que la destruya. Esta condiciones suelen ser críticas para su formación y se dan muy raras veces. La cizalladura vertical del viento en el tope de las nubes suele ser un elemento poco favorable para su desarrollo.

Al ser la velocidad ascensional muy suave pero diferente en el medio y en los extremos de la fina cuerda nubosa, esta se curvará en el interior mientras que en sus extremos se recurva menos y hacia adentro. El resultado es una forma de arco e incluso de herradura. La herradura es un símbolo o forma de buen suerte, por eso se dice que los que ven estas nubes tendrán suerte.

Las mayores posibilidades de fotografiarlas se dan en los días de escaso desarrollo vertical y escasa cizalladura del viento. Hay que fijarse en los topes nubosos y estar pendiente con la cámara preparada, dado su corto periodo de formación.

Localización de la nube: Estación de esquí de Cerler, 15 de marzo de 2008 a las 16h 50’ 58”. El fenómeno de “horse shoe irisado”, duró escasamente dos minutos. Fotografia tomada con un equipo Canon EOS 350D y con Panasonic Lumix FZ5.


Mi agradecimiento a Francisco Martín León por las explicaciones del fenómeno.

Foto 1-



Foto 2 –



Foto 3-



Foto 4-



Foto 5-



Foto 6-

Evolución Pileus

Por Alaia

Zaragoza, 24 de Julio del 2008.

Os presento 6 fotografías de la evolución de un pileus.
Aunque la nube comenzó a verse a las 19:43, me costó 3 minutos llegar al parque donde tenía absoluta visibilidad, por lo que pude fotografiar su desarrollo desde las 19:46 hasta las 19:55, hora en la que desapareció por completo, quedando sólo el Cb,
El Cb se había formado al E de Zaragoza, el día era muy caluroso, 36,1º.
El pileus (palabra que proviene del latín y significa copa) es una nube pequeña, normalmente horizontal que puede aparecer encima de una nube, por lo general un cúmulo o un cumulonimbus, y que se asemeja a una gorra o copa. Son nubes que suelen cambiar de forma rápidamente. Se forman por corrientes ascendentes fuertes con aire húmedo de bajas altitudes, causando que el aire se enfríe por debajo de su punto de rocío. Generalmente indican tiempo inestable.
El Cb con pileus que pude observar y fotografiar esa tarde, finalmente no dejó ni una gota en la capital maña, pero su belleza fue una auténtica delicia para quienes pudimos contemplarlo.

Foto 1.-



Foto 2.-



Foto 3.-



Foto 4.-



Foto 5.-




Foto 6.-

Luz natural

Por Xabier Gezuraga

Siempre me han impresionado las tormentas y sobre todo los rayos. Cada nueva tormenta es un mundo y, los rayos, la única luz natural que hace visibles cuando se presentan por la noche.
de esa forma, las tormentas nocturnas nos muestran el mayor flash de que disponemos y, sin duda, el más espectacular.
Este es un resumen de las tormentas eléctricas más asombrosas de 2008 a su paso por un pequeño pueblo de la costa cantábrica, Lekeitio (Bizkaia)

Foto 1.- Un rayo diurno, de los pocos que cayeron en la tormenta del 24 de julio. Esta tormenta llegó al Cantábrico en su estado final, apenas cayeron cuatro gotas. Me gusta el cielo y el contraste de la tormenta y la gente bañándose en el puerto



Foto 2.- La del 7 de agosto fue una gran tormenta, con abundante aparato eléctrico. Con la que estaba cayendo era poco menos que imposible sacar ninguna fotografía, así que tuve que esperar a que pasara por encima; entonces con las últimas gotas bajé al rompeolas y la cogí justo cuando se adentraba en la mar, el espectáculo fue tremendo. En esta foto el rayo nube-tierra parece un ser vivo.



Foto 3.- Pertenece a la misma tormenta que la foto anterior. Todo un éxtasis, pues cayeron los dos rayos nube-tierra y seguido el rayo nube-nube, que se ramificaba cubriendo prácticamente todo el cielo. Lo más curioso es que en la parte superior derecha, el rayo parece que alcanza algo (probablemente un pájaro).



Foto 4.- 25 de noviembre. Un rayo nube-nube en plena lluvia convectiva correspondiente a un temporal del Norte. Una foto increíble, quería fotografiar el chubasco, que de por sí ya era espectacular, y, cuando disparé, apareció el relámpago; no me lo podía creer. Difícilmente me volverá a suceder algo así alguna vez.



Foto 5.- . Tormenta del 1 de diciembre. Pese a la fecha y de que se trataba de un temporal del Norte, parecía más una tormenta de verano, con abundante aparato eléctrico (más de treinta rayos en la misma zona). En esta foto podemos apreciar la luminosidad y extensión de los rayos.



Foto 6.- Como la foto anterior, corresponde a la asombrosa tormenta del 1 de diciembre. A veces es más bonito lo que nos ilumina el rayo, que el rayo en sí. En este caso nos ilumina un espectacular chubasco de granizo, visto desde el balcón de casa.

El sueño de una tormenta de verano

Por Sergi Corral

Los cazatormentas peninsulares sabemos bien que a partir de principios de Junio se lanza el pistoletazo de salida de la convección estival. El fotógrafo se pone en alerta con los primeros cúmulos humilis de buena mañana, pero es a partir del mediodía cuando la fuerza de la naturaleza se pone en marcha, y los potentes cumulonimbus esperan a que el disparo de la cámara sepa plasmar en una fotografía toda su belleza y esplendor.

L’Escala, en el Empordà, y Valgañón, en la Ibérica Riojana, han sido este año mis dos destinos de “kaza”: la severidad mediterránea contra la convección de alta montaña. En este meteoreportaje podéis ver una pequeña muestra de los episodios convectivos más significativos de los que he podido disfrutar este verano.

He querido reflejar dos caras o versiones distintas, pero habitualmente presentes en muchos reportajes de tormentas. Por una banda la fuerza, potencia y espectacularidad del crecimiento en vertical o de la llegada inminente de un potente arcus y, por otra, la belleza y delicadeza de los juegos de luces, sombras y colores que podemos ver en unos rayos solares o en un fabuloso arco iris doble.

Foto 1.- “Convección a lo tropical” l’Escala, 2 de Junio de 2008 a las 12:09 h.



Foto 2.- “Tormenta divina“ Valgañón, 6 de Agosto de 2008 a las 7:47 h.



Foto 3.- “Congestus animado”, l’Escala 2 de Junio de 2008 a las 12:19 h.



Foto 4.- “Arco iris doble”, l’Escala 22 de Agosto de 2008 a las 18:20 h.



Foto 5.- “Arcus de La Diada”, l’Escala 11 de Setiembre de 2008 a las 19:31 h.



Foto 6.- “Verticalidad”, Valgañón 6 de Agosto de 2008 a las 17:56 h.

El muro invisible

Por Javier Ceberio

Cuerda Larga, Sierra de Guadarrama (Madrid), 8 de Noviembre de 2008

Como si existiese un muro en la cima de la montaña, las nubes bajas que aquí se ven no fueron capaces de pasar a la otra ladera de la montaña. Las nubes provenían de la cara sur de la sierra y apenas lograban pasar a la vertiente Norte.

Las fotos fueron tomadas en el paraje conocido como La Cuerda Larga, en plena Sierra de Guadarrama, en la tarde del 8 de Noviembre del 2008. Ya por la mañana, las nubes parecían tratar de sobrepasar la sierra a través del Puerto de La Morcuera, que ofrece una altitud inferior al lugar en donde se tomaron las fotos. A medida que recorríamos las cimas en dirección a la Bola del Mundo, las nubes encontraban más dificultades y sólo en contadas ocasiones consiguieron ocultar el sol.

Foto 1.- En primer plano, el muro de nubes y, al fondo, el Puerto de La Morcuera, dónde, dada su inferior altitud, las masas de nubes logran pasar al lado septentrional..



Foto 2.- En esta foto y la siguiente se muestra el fenómeno desde dos perspectivas diferentes




Foto 3.-





Foto 4.- En estas tres últimas fotografías se aprecia la presencia también de nubes altas y alguna estelas de condensación, junto con las primeras nieves de la sierra madrileña.





Foto 5.-




Foto 6.-